DESDE LAS NUBES

Retransmitiendo…

Archivo para Mayo 2009

El salón de cómic de Barcelona realizará un homenaje especial al ‘’Noveno arte belga’’

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Según una nota de prensa que recibimos ayer por la mañana, la última edición del Salón de cómic de Barcelona, acogerá un homenaje al noveno arte belga, por parte de algunos fotógrafos reconocidos.

En el marco de la 27ª edición del Salón Internacional del Cómic de Barcelona, la Oficina de Turismo de Bélgica: Bruselas y Valonia presentará la exposición “Cinco miradas al cómic belga”, en la que cinco grandes fotógrafos españoles harán su particular homenaje al famosísimo “Noveno Arte” belga.

Coordinada y comisariada por el fotógrafo Rafa Pérez, la muestra recoge la mirada personal de estos profesionales de la imagen sobre la tradición de la narración ilustrada en Bruselas y Valonia. “Cinco miradas al cómic belga”, recogerá las instantáneas realizadas por los fotógrafos: Félix Lorenzo, Jordi Oliver, Rafa Pérez, Ricardo de la Riva, Patxi Uriz; que con esta muestra conmemoran el Año del Cómic de Bruselas y Valonia. Esta disciplina artística se ha ganado por mérito propio un hueco en la amplia tradición narrativa belga. No en vano, en este país nacieron algunos de los personajes más universales del cómic, como Tintín, Lucky Lucke o los Pitufos.

Núria Costa

Jose Tirado

Escrito por megacablered

Mayo 8, 2009 a 4:57 pm

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Cine en descarga – ocio online

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Escrito por megacablered

Mayo 6, 2009 a 7:42 pm

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El futuro de Internet en manos del parlamento europeo

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Internet podría acabar mañana tal y como lo conocemos. Los contenidos podrían ser filtrados y elegidos por las empresas de telecomunicaciones sin ningún tipo de entidad jurídica de por medio. La toma de una decisión así, podría significar el primer paso hacia la realidad del novelista George Orwell y su ojo que todo lo ve. Enrique Dans, nos lo aclara todo en su blog, con el siguiente artículo:

telecoms_package Entre hoy y mañana, el Parlamento Europeo puede definir que Internet siga siendo Internet, una red libre regida por su protocolo, o se convierta en el coto privado de unos pocos que pueden decidir a su antojo qué circula y qué no circula por ella. Entre hoy, discusión parlamentaria, y mañana, votaciones, veremos qué grupos parlamentarios apoyan realmente que Internet siga siendo lo que hemos conocido hasta ahora: el primer medio verdaderamente bidireccional y libre en manos de los ciudadanos.

Lo que se vota en el Parlamento Europeo es el llamadotelecoms package, el resultado de la presión de tres de loslobbies más fuertes del mundo: el político, el de las telecomunicaciones y el de los derechos de autor. El paquete de medidas otorga a las empresas de telecomunicaciones un poder omnímodo para convertirse en los auténticos policías de la red: pueden examinar tus comunicaciones, decidir si lo que recibes o envías puede pasar por la red o debe ser bloqueado, impedir el acceso a determinados sitios en función de cualquier tipo de criterio y sin pasar por un órgano judicial, o vender acceso preferencial a determinados sitios como si fueran canales de televisión. La peor de las pesadillas, el entorno en el que Estados Unidos se negó a entrar, la desnaturalización y desactivación más completas de la red, convertidas en realidad. Gracias a eso, las empresas de telecomunicaciones obtienen la increíble prebenda de dejar de ser simples utilities, de poder gestionar la red como si fueran adjudicatarios de licencias de canales de televisión, acabando con el sueño de Internet como una red libre en la que todos podemos llegar a todos en igualdad de condiciones. Además, obtiene acceso a los contenidos de las empresas que explotan la propiedad intelectual, el lobby de los derechos de autor, que pasan a estar en un entorno en el que pueden desconectar de la red a quienes consideren “infractores” de unas leyes redefinidas a su antojo o bloquear aquellos sitios que puedan resultar potencialmente peligrosos para su modelo de negocio. Finalmente, el lobby político obtiene el entorno soñado: donde antes se enfrentaba a una enorme masa de gente con capacidad de opinar y de exponer sus opiniones a otros, ahora únicamente tendrá que hablar con las empresas de telecomunicaciones para que dejen fuera de sus ofertas preferenciales a aquellos que les resulten incómodos. Una internet “bajo control”.

Tienes mucha más información en la red. El “telecoms package” es la mayor aberración que hemos podido ver nunca pasar por un parlamento, la iniciativa liberticida más importante que hemos vivido jamás en relación con la red. Si los representantes de tu partido votan a favor de este paquete de medidas, elimínalos como opción política: habrán demostrado su verdadera naturaleza y su servicio a los lobbies de poder en lugar de al ciudadano. Aquí tienes quiénes son y lo que han votado: no lo olvides.

Puedes enviar peticiones a los eurodiputados a través de páginas como ésta, y por supuesto, procura hablar de esto todo lo que puedas y contribuir a crear el estado de alarma que la cuestión justifica. Si Internet significa algo para ti, si quieres que Internet siga siendo Internet, este tema es una verdadera aberración, lo más importante que se ha discutido en un parlamento con respecto a la red, y precisa de una acción firme, inequívoca y decidida.

Escrito por megacablered

Mayo 6, 2009 a 7:22 pm

iBookmark. Lectura personalizada y escritura "geolocalizada"

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dosdoceCon iBookmark, presentado en la última "Conferencia sobre la interacción hombre-máquina" que tuvo lugar hace dos semanas en Boston, los escritores pueden crear historias que varían en función de la geolocalización de su lector electrónico. El iBookmark utiliza un "plug-in" del e-book que consiste en añadir un sensor de GPS para geolocalizar un lector. Una vez localizado el e-reader, el dispositivo analiza el contenido de éste con el fin de modificar algunos de esos contenidos, según su geolocalización (nombres de lugares, nombres de jefes de Estado …). La idea de los creadores de este dispositivo -Johannes Schöning,Tom Bartindale, Patrick Olivier, Dan Jackson y Antonio Krüger- es permitir a los escritores ampliar su gama de expresividad en la forma en que se cuentan historias, permitiéndoles adaptarse mejor al contexto de sus lectores. De esta forma, la historia inventada se adapta al lugar en que es leída: cambiando los nombres de lugares, de los monumentos, según el lugar donde se lee, etc.

Por supuesto, el día de mañana, el libro electrónico podrá adaptarse a otros objetos inteligentes que tenga alrededor y a otras cosas que no sean sólo la ubicación. Para ir aún más lejos en cuanto a la adaptación del contexto en la lectura se refiere, puede detectar un objeto familiar en las inmediaciones del lector y hacer que el texto se modifique, se transforme, en función de ese objeto, gracias a la simple geolocalización y análisis de los objetos conectados en las proximidades. Sin duda una perspectiva fascinante para el desarrollo de la implicación por parte del lector. Y, sin duda, para el juego creativo del escritor.

Escrito por megacablered

Mayo 5, 2009 a 8:53 pm

¿Se encuentra usted bien? – Moisés Cabello

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Moisés Cabello Alemán es un escritor de nueva generación que publica sus relatos en Internet bajo licencias de Creative Commons y que todos podemos disfrutar de manera gratuita a través de su Web escritos.moisescabello.com. Os dejo uno de mis relatos preferidos del autor:

En un futuro cercano
Cuando el ascensor se detuvo, sus dos ocupantes suspiraron, incómodos. Ambos, varones
de mediana edad, vestían impecables. Uno portaba un maletín y el otro una carpeta.
—Vaya hombre —dijo el del maletín pulsando rabiosamente en el panel—. Con la prisa
que tenía y ahora hay que esperar al servicio técnico.
—Ya le digo —replicó el de la carpeta—, a mí me esperan en una reunión. Y encima soy
claustrofóbico…
—¿Se encuentra usted bien?
—Tengo un dolor crónico en la pierna —dijo cambiándose de mano la carpeta—, y se
amplifica cuando me pongo nervioso. Oh, Arnau —añadió ofreciéndole la mano al hombre
del maletín.
—Sanz —dijo igualmente su compañero estrechándosela—. ¿Y dice que le duele la pierna?
—Horrores.
—A mí me pasó algo parecido —comentó dejando el maletín en el suelo.
—¿Ah sí? —replicó Arnau flexionando la pierna.
—En el brazo, hace años. Pero ya no me duele.
—¿Es que le curaron?
—No sé si debería hablar de ello —replicó Sanz evitando su mirada.
—No se preocupe, sé que el dolor crónico es una carga pesada.
—Yo… —titubeó Sanz— uso inhibidores de dolor.
—Tranquilo, queda entre nosotros. Pero yo de usted me lo pensaba, la gente que se hace
adicta a esa porquería acaba muerta creyéndose Superman.
—Habladurías — dijo Sanz negando con la mano—, siempre hacen lo posible para que no
seamos felices. ¿Sabe que el ejército aplica inhibidores a sus soldados?
—Eso he oído —se limitó a decir Arnau, aflojándose la corbata.
—¿Los ha probado usted?
—¿Qué? ¿Los inhibidores? —dijo escandalizado.
—Lo digo por su pierna…
—No soy masoquista, tomo calmantes.
—Pues no parece que le funcionen —apuntó Sanz echando un desinteresado vistazo a su
reloj.
—Lo suficiente para llevar una vida normal —replicó a la defensiva.
Dando un largo suspiro, su compañero asintió con la cabeza.
—Sí, claro… una vida normal. Eso creía tener yo cuando lo del brazo. Pero los calmantes
no evitaron que apretara las mandíbulas de dolor cuando levantaba a mi hijo o abrazaba a mi
mujer. Seguro que sabe de lo que le hablo —añadió mirándole con compasión—. Incluso el
mero placer de nadar se convirtió en un molesto ejercicio de rehabilitación.
—No le diré que no —concedió Arnau sin poder evitar algo de complicidad—. Pero este
dolor es parte de mí, señor Sanz. Me recuerda que estoy vivo. Y créame, no soy un ignorante
en lo que a inhibidores se refiere. Esta misma mañana he visto en la web de Diario Dos
imágenes mostrando la distribución indiscriminada de inhibidores en zonas de guerra,
animando a los civiles a unirse a la milicia. Nadie se privó, ni siquiera los niños o ancianos
porque, claro, sin dolor no hay miedo. Y sin miedo…
—Eso es muy lamentable —replicó Sanz—. Hay mucho traficante sin escrúpulos.
Arnau sacó un pañuelo del bolsillo para limpiarse el sudor del rostro, a la vez que daba leves
puntapiés al aire, como si quisiera que algo se le cayera de la pierna.
—¿Se encuentra bien? —se interesó Sanz.
—Voy a peor. ¿Es que no nos van a sacar de aquí?
—Usted respire profundamente…
—Ya lo sé —cortó de mala gana—, pero calmarme cuando me palpita el muslo de dolor no
es tan sencillo.
Con cara de circunstancia su compañero asintió, la mirada al frente con una mano en otra y
balanceándose levemente sobre la punta de los pies.
—Disculpe —dijo al fin sin poder contenerse—, pero no puedo seguir viéndole así. En el
maletín tengo varias dosis para uso personal y…
—¡Diablos! ¿Es que es usted traficante? ¡Ya le he dicho que no me gusta esa mierda!
—exclamó Arnau envarado, desabotonándose la chaqueta y agarrándose la pierna.
Tras asentir en silencio, Sanz retomó su actitud de espera.
—Tras mi primer inhibidor —rememoró al cabo de unos minutos—, volví a nacer en cierto
modo…
—Oh, por Dios —resopló Arnau poniendo los ojos en blanco.
—En serio —continuó—, movía los brazos con normalidad, de hecho me animó a hacer
ejercicio. Aprendí que aceptar el dolor no es más que un síntoma de vejez. No es que siempre
tome inhibidores, el dolor es un termómetro de la salud y toda esa parafernalia, pero no
convivo con él, es sólo un vecino que me visita. Descubrí más aplicaciones a los inhibidores,
como que ayuda a las jaquecas, o al dolor emocional. ¡Y el sexo! Perdone la indiscreción,
pero uno no ha descubierto la plenitud del sexo sin inyectarse un inhibidor. Es algo…
—añadió mordiéndose el labio inferior.
—¡Está bien! —gritó Arnau con la cara empapada de sudor y quitándose la chaqueta—
Póngame uno de esos chismes, pero ni una palabra a nadie ¿Eh?
—Claro, usted también conoce mi secreto —dijo Sanz, buscando complicidad.
Abrió su maletín rápidamente, extrayendo una pequeña inyección de pistola.
—Verá que no duele, déjeme ver su muñeca —añadió colocando un frasquito marrón en la
recámara.
Con su respiración acelerándose, Arnau mostró su muñeca desnuda a Sanz.
—Míreme a los ojos —dijo este sosteniéndole la mirada unos instantes. La boca de la
pistola estaba apretada contra la piel—. ¡Ya esta! ¿A que no se ha enterado?
Arnau no se lo podía creer, no tenía ni la marca.
—Caramba —dijo asombrado—, como las hipoagujas de los quirófanos.
—Son hipoagujas, señor Arnau. ¿Qué tal va su pierna?
La sensación fue tan progresivamente placentera, que Arnau tardó en responder. Su pierna
pasó a tener la misma ausencia de dolor que la otra. Así mismo, descubrió que remitieron
dolores que ni siquiera sabía que tenía, como una leve molestia en la sien o una casi
imperceptible contractura en la espalda. Instantáneamente relajó sus músculos y aminoró su
respiración. Era algo maravilloso.
—El efecto es increíble. Pero esto no me hará papilla a largo plazo… ¿Verdad?
Casi indignado, Sanz se señaló el rostro.
—¿Acaso me ve cara de yonqui?
—No, disculpe, es que esto es demasiado bueno para estar prohibido.
—Ya le digo que no interesa que seamos felices. Consumir y todo eso, ya sabe —replicó
Sanz mostrándose satisfecho ante su reacción.
—Claro… ¿Y cuánto me va a durar?
—Doce horas. Espero que para entonces hayamos salido de aquí… —replicó aumentando
levemente el tono de voz.
—Sí, empieza a hacer calor.
El eco de un grito llegó por el techo. Se trataba del técnico, quien les indicó que en pocos
minutos podrían salir.
—Oiga… —murmuró Arnau buscando las palabras.
—Por favor, esto ha sido un favor, no pienso cobrarle —dijo Sanz negando con la cabeza.
—Ya, pero es que doce horas…
—Ah, no, no puedo ir ofreciendo inhibidores de dolor a todo el mundo, señor Arnau. Y me
cuestan mi dinero.
—Pero si yo se lo pagara…
Con gesto de resignación, Sanz terminó asintiendo.
—Muy bien, yo trataré por usted. Tenga mi número. Pero no soy traficante, no quiero que
vaya haciendo publicidad de esto por ahí ¿De acuerdo?
—Soy una tumba.
Finalmente la puerta del ascensor se abrió a mitad de nivel, y tuvieron que ayudarles a salir.
Tras un discreto apretón de manos, Sanz pudo alejarse por los pasillos, notando el agradable
frescor del aire acondicionado del edificio. A paso ligero, salió por el vestíbulo principal
hacia la plaza en la que en breve tendría una cita de negocios. Al menos él. Lamentablemente
la otra persona aún no había llegado, y ahora estaba al sol, así que le tocaba sufrir
nuevamente algo de calor.
Decidió sentarse en un banco cerca de la fuente, su maletín entre los pies, aguardando con
su profesional paciencia. Pocos minutos pasaron hasta que una mujer de buen vestir,
sosteniendo un portátil plegado, cruzó la plaza en su dirección. Sabía quien era, claro, una
empresaria de creciente éxito, una nueva rica. Y casualmente él estaba en su banco preferido.
El rostro de su nueva compañera se contrajo de dolor al sentarse al lado de Sanz, pero suspiró
con alivio cuando al fin pudo apoyar su espalda en el banco, procediendo a abrir el
ordenador.
—Disculpe —dijo Sanz inclinándose hacia ella con el ceño fruncido de preocupación—.
¿Se encuentra usted bien?

Escrito por megacablered

Mayo 4, 2009 a 9:33 pm

E-Books. Predicciones de un autor

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imageHasta ahora hemos leído muchas opiniones acerca de las ventajas e inconvenientes de los libros electrónicos. En su mayoría más bien predicciones, pero pocas veces hemos leído las de algún autor; casi siempre han sido analistas o editores. Recientemente, en la versión digital del Wall Street Journal, Steven Johnson, autor, dibuja en un extenso reportaje lo que él considera que traerá la digitalización del libro en sus diferentes planos, como los nuevos hábitos de lectura, compra/venta y promoción.

Sus principales "predicciones" son, en resumen, que los dispositivos "wireless" como el del Kindle nos facilitarán la compra de libros, pero del mismo modo será más fácil que detengamos la lectura. La lectura, afirma, se convertirá en un acto menos solitario y será más parecido a la navegación por la Red, un evento comunitario, una plataforma de conversación con desconocidos de todo el mundo. A su vez, los autores y editores intentarán estar en lo más alto y visible de las listas del buscador Google, lo que significará elegir palabras o párrafos estratégicamente e incluso quizá "libros escritos enteros con el motor de búsqueda en mente".

Sobre cuestiones de marketing, cree que desde que las plataformas digitales ofrecen gratuitamente una introducción, más o menos extensa, de sus libros, éstas estarán -"sin duda", concreta- escritas para atraer a un mayor número de lectores. A su vez, los libros de "no ficción" y de relatos tendrán su propia carta de precios, como ya está sucediendo en el mercado de la música. De hecho, este modo de compra y descarga ya está funcionando actualmente, sobre todo en guías de viajes o textos científicos, ensayo, etc. Del mismo modo, afirma, que con el simple hecho de hacer un "clic" se podrá acceder a partes o fragmentos de texto, sistema éste, vaticina, que podría ayudar a salvar periódicos y revistas: asimismo, este tipo de venta fragmentada y otros modos de facilitar la información ya están siendo puestos en práctica por los medios escritos de comunicación para salvarse de la crisis y los cambios que ha supuesto la digitalización.

Así, pues, según lo que acabamos de ver, o las predicciones no lo son tanto o los cambios necesarios ya están aquí. Mucho antes de lo que se presume.

Escrito por megacablered

Mayo 4, 2009 a 9:13 pm